El partido señala que el atentado evidenció la ausencia de un Plan Michoacán funcional y la indolencia federal frente al narcoterrorismo El PRI Michoacán condenó enérgicamente el atentado con un coche bomba en Coahuayana, señalando que este violento suceso, con un saldo de cinco muertos y heridos, es una prueba irrefutable de la grave crisis de seguridad que azota a la entidad y del aparente abandono del estado por parte de las autoridades federales. La dirigencia del priismo michoacano afirmó que el lamentable hecho reactivó el debate sobre el uso del término “narcoterrorismo”, pero criticó que, a pesar de que la Fiscalía General de la República (FGR) lo clasificó inicialmente como tal, fue reclasificado horas después como “delincuencia organizada”, en un intento por “negar la realidad” por intereses políticos. El partido denunció que la explosión del vehículo expuso con crudeza la inoperancia de la estrategia federal en la entidad, particularmente el Plan Michoacán. Aunque el municipio de Coahuayana estaba teóricamente en el radar como un punto de conflicto entre cárteles, la dirigencia señaló que en los hechos “no hubo un despliegue, no hubo detención de jefes criminales”, permitiendo que se generara un “vacío de autoridad” que fue aprovechado por el crimen organizado. El PRI Michoacán afirmó que la falta de recursos y compromiso ha convertido la estrategia en letra muerta. Los líderes del PRI en la entidad lamentaron que la violencia en Michoacán no es un hecho aislado, sino que se inscribe en un patrón donde los cárteles “atacan a la población civil mediante actos de terror”, con el objetivo de “inducir a la autoridad a que tome ciertas determinaciones”. El partido señaló que esta situación ha provocado fenómenos como el “desplazamiento” forzado de comunidades, que huyen del fuego cruzado por temor a ser víctimas del narcotráfico. La bancada priista local exigió al gobierno federal dejar de ser “indolente” y asumir la magnitud del problema. El PRI Michoacán cuestionó severamente la efectividad de la presencia de las fuerzas federales en la región. El partido criticó que el esquema de intervención del Ejército y la Guardia Nacional se limita a “presencia de saturación, rondines, retenes”, sin realizar la “labor policíaca” real que implica la captura de líderes criminales y la desarticulación de células delictivas. Esta estrategia superficial, sentenció la dirigencia, solo provoca un “efecto cucaracha” y resulta en una “tensa calma” artificial, sin ofrecer una solución de fondo a la guerra territorial de los cárteles. Finalmente, el PRI Michoacán concluyó exigiendo al gobierno federal que se deje de simular en el discurso político y se establezca una estrategia de seguridad integral que no se resista a nombrar el fenómeno como lo que es, para poder combatirlo. El partido se comprometió a continuar señalando la falta de resultados y a demandar acciones de fondo que impidan que Michoacán siga siendo un campo de batalla y que garanticen una paz duradera, no impuesta de manera artificial, para la población. Navegación de entradas Indolencia exhibida: Memo Valencia, líder del PRI Michoacán, atiende a trabajadores de la salud en el Congreso ante la falta de respuesta de las autoridades ¡Democracia Amenazada! Memo Valencia afirma que el PRI es la “voz del pueblo” y llama a tener voces fuertes para defender a la patria