La dirigencia estatal lamenta que las autoridades minimicen las agresiones y la tortura, exigiendo justicia real frente a la impunidad que impera en el estado El PRI Michoacán ha emitido un mensaje contundente y doloroso sobre la realidad que enfrentan los ciudadanos ante el sistema de justicia estatal: “en Michoacán necesitas estar muerto para ser víctima y que te crean”. Esta declaración surge como respuesta a la actitud de las autoridades tras el reciente intento de asesinato contra René Valencia, líder de Revolución Social y hermano del dirigente estatal del partido, Guillermo Valencia Reyes. Para el priismo michoacano, la respuesta oficial no solo ha sido lenta, sino que denota una falta de empatía y voluntad para investigar los hechos de violencia que sufren quienes están vivos para contarlos. Desde la dirigencia estatal, se señaló que el atentado y la posterior tortura y humillación a la que fueron sometidos los escoltas del equipo de seguridad, son pruebas irrefutables de que la delincuencia opera sin temor alguno. El partido calificó como inaceptable que, a pesar de las evidencias y los testimonios, la narrativa oficial busque minimizar el suceso o poner en duda la gravedad del ataque. Para el PRI, esta postura gubernamental es una forma de violencia institucional que deja a las víctimas en una doble vulnerabilidad: la del crimen organizado y la del olvido del Estado. Guillermo Valencia Reyes ha sido la voz principal en denunciar que la justicia en Michoacán parece ser un privilegio inalcanzable. El partido sostiene que el clima de inseguridad es tan severo que las instituciones de procuración de justicia han perdido su capacidad de respuesta, limitándose a reaccionar solo cuando los casos terminan en tragedia irreparable. Para el tricolor, el mensaje que envía el gobierno es peligroso: la integridad física y la libertad de los ciudadanos parecen no tener valor suficiente para movilizar el aparato de seguridad estatal. Asimismo, el PRI Michoacán hizo un llamado a la sociedad civil para no normalizar este nivel de impunidad. El partido subrayó que lo ocurrido con la familia Valencia es un reflejo de lo que viven miles de familias michoacanas que son ignoradas por las fiscalías al denunciar amenazas, extorsiones o agresiones. Para la organización, es urgente que se reestructuren los protocolos de atención a víctimas para que la justicia sea preventiva y no meramente estadística, garantizando protección real a quienes alzan la voz contra el crimen. Finalmente, el Revolucionario Institucional reafirmó su exigencia de una investigación profunda, transparente y sin sesgos políticos sobre el intento de asesinato de René Valencia. Con una postura de resistencia, el partido aseguró que no darán marcha atrás en su labor de denuncia y activismo social. El compromiso final es seguir luchando por un Michoacán donde la ley se cumpla y donde no se necesite llegar a una fatalidad para que el Estado cumpla con su obligación básica de proteger la vida de sus habitantes. Navegación de entradas Meta nombra a exasesora de Trump como su nueva presidenta Depresión afecta a 3.6 millones de mexicanos, pero más de la mitad no están diagnosticados