El partido advierte que el gobierno oficialista busca silenciar a la oposición y a los ciudadanos mediante intimidación y ataques directos

El PRI Michoacán ha emitido una enérgica condena contra lo que califica como una campaña sistemática de represión y ataques a la libertad de expresión por parte del gobierno de Morena. Para la dirigencia estatal, encabezada por Guillermo Valencia Reyes, la administración oficialista ha cruzado una línea peligrosa al intentar silenciar las voces que cuestionan la crisis de inseguridad y la falta de resultados en la entidad. El partido sostiene que, ante la incapacidad de dar soluciones, el gobierno ha optado por la censura como una herramienta para ocultar la realidad que viven las y los michoacanos.

Desde el Comité Directivo Estatal, se señaló que las agresiones recientes y los intentos de intimidación contra liderazgos opositores y ciudadanos críticos son síntomas de un régimen que no tolera la disidencia. Para el priismo michoacano, el uso del aparato estatal para señalar, perseguir o desacreditar a quienes alzan la voz es una práctica que atenta contra los principios democráticos básicos. “El gobierno de Morena reprime y ataca la libertad de expresión; eso no es justicia, es censura pura y dura”, sentenció la dirigencia en un posicionamiento firme ante la opinión pública.

El PRI advirtió que el clima de hostilidad no solo afecta a los actores políticos, sino que genera un efecto inhibidor en la sociedad civil y los medios de comunicación. El partido subrayó que, en un estado donde la violencia ya es un reto diario, que el gobierno se convierta en un agente de presión contra la libre manifestación de las ideas es inaceptable. Para el tricolor, la verdadera justicia implica transparencia y apertura al escrutinio público, no la creación de narrativas oficiales impuestas mediante el miedo o la descalificación sistemática.

Asimismo, el Revolucionario Institucional hizo un llamado a los organismos de derechos humanos para que vigilen el respeto a las garantías individuales en Michoacán. El partido reafirmó que no dará marcha atrás en su labor de denuncia y que seguirá siendo el megáfono de las demandas ciudadanas que el gobierno intenta callar. Para el priismo, la libertad de expresión es el último bastión de la democracia en la entidad, y su defensa es una prioridad absoluta para evitar que el autoritarismo se normalice bajo el amparo del poder.

Finalmente, el PRI Michoacán instó a las y los ciudadanos a no tener miedo y a seguir alzando la voz contra las injusticias. Con el respaldo de su militancia, el partido se comprometió a proteger a quienes sean víctimas de censura, asegurando que la verdad siempre encontrará su camino a pesar de los intentos oficialistas por ocultarla. El objetivo final es garantizar un Michoacán donde pensar diferente no sea motivo de persecución, recuperando el derecho a la crítica y a la libre expresión como motores fundamentales para el rescate del estado.