Guillermo Valencia y el comité estatal demandan auditorías profesionales y transparencia total en obras de infraestructura crucial

El PRI Michoacán, encabezado por Guillermo Valencia, manifestó su solidaridad con las familias afectadas por el reciente descarrilamiento del Tren Interoceánico en Nizanda, Oaxaca, destacando que este accidente —que cobró al menos 13 vidas y dejó cerca de 98 heridos— pone en evidencia la urgencia de reforzar protocolos de seguridad y la supervisión técnica de todas las obras estratégicas de infraestructura.  

El comité estatal afirmó que la tragedia revela la necesidad de auditorías independientes, controles profesionales y evaluaciones exhaustivas antes, durante y después de la ejecución de proyectos ferroviarios de alto impacto, como el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec. Esta ruta, que conecta el Pacífico con el Golfo de México mediante trenes, puertos y polos industriales, se había promocionado como una obra clave para el desarrollo económico del sur del país, pero ahora enfrenta cuestionamientos sobre su seguridad operativa.  

Guillermo Valencia resaltó que la respuesta institucional no puede limitarse a comunicados de prensa ni a propagación de datos parciales. Para el PRI Michoacán, la población exige claridad total sobre las causas del siniestro y que se garantice que los recursos públicos utilizados en la obra estén acompañados de evidencia técnica, controles imparciales y rendición de cuentas clara.

En este sentido, el comité subrayó que la investigación que ya fue iniciada por la Fiscalía General de la República debe llevarse a cabo con transparencia, con resultados públicos y con participación de expertos independientes que no respondan a intereses políticos ni a discursos oficiales. Así, se podrá recuperar la confianza de la sociedad en las decisiones de infraestructura del país.  

El PRI Michoacán también señaló que esta tragedia debe servir como lección para futuros proyectos: la construcción de grandes obras debe coexistir con la protección de la vida humana, protocolos técnicos robustos y la supervisión constante de especialistas certificados, atributos que no pueden ser sacrificados por prisa o desorganización.

 Finalmente, el comité estatal reafirmó su compromiso con la justicia y la protección de las personas, asegurando que la seguridad y la transparencia no son negociables y deben prevalecer en cada paso de la ejecución de obras que afectan el bienestar de millones de mexicanos.