Memo Valencia señaló que México necesita una Policía Nacional sólida y con una coordinación efectiva entre los tres órdenes de gobierno.

Memo Valencia afirmó que México necesita avanzar hacia la construcción de una gran Policía Nacional que permita fortalecer la estrategia de seguridad en todo el país, al considerar que el modelo actual no ha dado los resultados que demanda la ciudadanía. El presidente del PRI Michoacán señaló que cualquier modificación al esquema de seguridad debe realizarse con responsabilidad, a partir de un análisis técnico y operativo, evitando decisiones improvisadas que debiliten a las instituciones encargadas de proteger a la población.

El dirigente priista sostuvo que el fortalecimiento de la seguridad no pasa por la desaparición de las policías municipales, sino por establecer una coordinación efectiva entre los distintos niveles de gobierno y garantizar el respeto a las jerarquías dentro de las corporaciones. Explicó que en numerosos municipios son los propios gobiernos estatales quienes designan a los mandos de seguridad, por lo que atribuir exclusivamente a los ayuntamientos las deficiencias en esta materia representa una visión incompleta de la realidad que enfrentan los municipios.

Memo Valencia señaló que la estrategia implementada con la Guardia Nacional no ha alcanzado los resultados esperados en el combate a la delincuencia, por lo que consideró necesario replantear el modelo de seguridad con instituciones más eficaces, mejor capacitadas y con mecanismos claros de coordinación. Añadió que la prioridad debe ser recuperar la confianza ciudadana mediante corporaciones que actúen con profesionalismo, respondan a las necesidades de cada región y enfrenten de manera efectiva a los grupos delictivos.

Finalmente, el PRI Michoacán reiteró que la seguridad debe construirse con instituciones sólidas, mandos responsables y una estrategia integral que permita defender y garantizar la paz en los municipios. Memo Valencia sostuvo que fortalecer a las corporaciones policiales requiere asumir responsabilidades en todos los niveles de gobierno, evaluar objetivamente los resultados obtenidos y construir un modelo que priorice la protección de las familias michoacanas por encima de intereses políticos o decisiones tomadas sin un diagnóstico de fondo.